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Patrimonio

Torre-Campanario de la Antigua Iglesia de Sta. Mª la Coronada

📍 Jimena de la Frontera

Torre-Campanario de la Antigua Iglesia de Sta. Mª la Coronada
La Torre-Campanario de Santa María la Coronada es uno de los monumentos más representativos de Jimena de la Frontera y uno de los símbolos más reconocibles de su casco histórico. Aunque el templo original desapareció hace décadas, esta torre ha perdurado como testigo de la evolución histórica y urbana del municipio.

De Iglesia de San Sebastián a Santa María la Coronada

El templo fue construido durante el siglo XVII con la advocación de San Sebastián. Sin embargo, esta denominación tuvo una corta duración y, en el último tercio del siglo XVIII, pasó a llamarse Iglesia de Santa María la Coronada, nombre con el que permanecería hasta su desaparición en el siglo XX.

Con el paso del tiempo, esta iglesia sustituyó a la antigua Iglesia de la Santa Misericordia como principal parroquia de Jimena de la Frontera, convirtiéndose en el nuevo centro religioso de la villa.

El corazón de la expansión urbana

La construcción del templo marcó un importante cambio en el crecimiento del municipio.

Su ubicación favoreció el desarrollo del casco urbano hacia esta zona, donde comenzaron a levantarse nuevas viviendas y edificios de especial relevancia. Poco a poco, el entorno de la iglesia se consolidó como el principal punto de encuentro de la población y uno de los espacios más activos de la localidad.

A comienzos del siglo XIX, Santa María la Coronada era ya el auténtico centro neurálgico de Jimena, alrededor del cual se organizaba gran parte de la vida social, religiosa y comercial del municipio.

Una arquitectura característica

La torre fue construida siguiendo las técnicas arquitectónicas empleadas en otros edificios religiosos de la localidad, como la antigua Iglesia-Convento de Nuestra Señora de la Victoria y el Santuario de Nuestra Señora Reina de los Ángeles.

Su diseño combina dos acabados claramente diferenciados. La parte inferior presenta muros lisos revestidos con cal blanca, mientras que el cuerpo superior del campanario está realizado con ladrillo visto, aportando personalidad y equilibrio al conjunto.

Esta combinación de materiales es una de las características más reconocibles de la arquitectura religiosa tradicional del Campo de Gibraltar.

Del esplendor al derribo

La referencia documental más antigua conocida sobre este templo data del año 1690, cuando aparece mencionada en una obra de Fray Jerónimo de la Concepción dedicada a la historia de Cádiz y su provincia.

Décadas más tarde, en 1736, diversos escritos ya advertían del delicado estado de conservación del edificio. La inestabilidad del terreno, afectado por deslizamientos y movimientos de la ladera sobre la que se asentaba, provocó un progresivo deterioro de la estructura.

Con el paso de los años, los problemas se agravaron hasta hacer inviable su conservación.

Finalmente, en 1947 se decidió demoler la iglesia para evitar el riesgo de derrumbe. No obstante, la torre-campanario presentaba una estructura sólida y pudo salvarse de la demolición, convirtiéndose en el único vestigio conservado del antiguo templo.

Un símbolo de Jimena de la Frontera

Hoy, la Torre-Campanario de Santa María la Coronada constituye uno de los principales referentes del patrimonio histórico de Jimena de la Frontera.

Su silueta domina el paisaje urbano y recuerda la importancia que tuvo este templo en el desarrollo de la localidad. Además de su valor arquitectónico, representa la memoria de un edificio que durante más de dos siglos fue el principal centro religioso y social del municipio.

Actualmente, la torre continúa siendo uno de los monumentos más fotografiados y visitados de Jimena, formando parte imprescindible del recorrido por su conjunto histórico.